El 18 de marzo de 2024, el Comité Federal de Mercado Abierto (Federal Open Market Committee – FOMC) decidió mantener estable la tasa de fondos federales, interrumpiendo la secuencia de tres recortes consecutivos de 0,25 puntos porcentuales. Esta decisión ocurre en un escenario en el cual la inflación, especialmente medida por el núcleo del Índice de Precios para Gastos con Consumo Personal (Personal Consumption Expenditures), sigue elevada, con efectos significativos en el mercado y en la política monetaria de Estados Unidos.
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, atribuye esta persistencia inflacionaria principalmente a los aranceles impuestos durante el gobierno de Donald Trump. Según Powell, los aranceles sobre productos importados impactaron directamente los precios de los bienes, que continúan elevados, mientras que la inflación en los servicios presenta señales de caída. De esta manera, el Fed reconoce que el control de la inflación en los bienes es crucial para avances efectivos en la estabilidad de los precios.
La situación también se agrava por la escalada de los precios del petróleo, reflejo del inicio del conflicto en Irán el 28 de febrero de 2024. El aumento del costo del petróleo eleva los gastos con transporte para consumidores y empresas, presionando aún más los precios finales. Esta combinación entre aranceles y alta de los combustibles crea desafíos adicionales para la política monetaria adoptada por el Fed.
Además, un estudio divulgado en diciembre de 2024 por el Fed de Nueva York señaló que los aranceles impuestos sobre China entre 2018 y 2019 causaron reducción en el empleo, productividad, ventas y ganancias de las empresas americanas hasta 2021. Es decir, estas medidas no solo influyeron en la inflación, sino que también impactaron negativamente la competitividad y la salud económica de diversos sectores en el país.
Los aranceles sobre insumos esenciales, como el acero, elevaron los costos de producción dentro de Estados Unidos, dificultando la operación de las industrias locales. Con costos más altos, las empresas enfrentan mayor presión para trasladar precios al consumidor, factor que mantiene la inflación elevada y limita el espacio del Fed para recortar intereses con el fin de estimular la economía. Consecuentemente, la dinámica arancelaria crea un dilema entre contener la inflación y evitar un debilitamiento económico.
En el mercado financiero, las decisiones del Fed y el escenario inflacionario están causando volatilidad. El Dow Jones Industrial Average, el S&P 500 y el Nasdaq Composite presentaron caídas recientes motivadas por incertidumbres tanto en la política monetaria como en la continuidad de las disputas comerciales. En general, estos índices reflejan un ambiente desafiante para los inversores, que observan el impacto directo de los aranceles y la inflación sobre el desempeño de las empresas listadas.
Por otro lado, es importante recordar que los recortes permanentes del 21% en la tasa del impuesto sobre empresas, promovidos por la Tax Cuts and Jobs Act, estimularon el mercado antes de la adopción de los aranceles. Esto contribuyó a que el mercado bursátil estadounidense registrara elevaciones expresivas, de al menos 16% en seis de los siete años anteriores a 2023. Sin embargo, el ascenso de la política arancelaria durante el gobierno Trump pasó a representar un obstáculo importante para la continuidad de este ciclo de crecimiento impulsado por la reducción de los intereses.
Así pues, la alta inflación de los bienes asociada a los aranceles elevados promueve un ambiente complejo para que la Reserva Federal decida sobre el futuro de la tasa de interés. Mientras que la inflación en los servicios da señales de retroceso, el costo elevado de bienes mantiene la presión para la mantención o incluso el aumento de las tasas. Esta coyuntura dificulta la flexibilización monetaria, pudiendo frenar la respuesta del mercado de acciones a estímulos futuros.
La conclusión del proceso aún depende del análisis continuo de la Reserva Federal, que deberá monitorear cuidadosamente los efectos de los aranceles y la inflación en la economía estadounidense en las próximas semanas. Además, el Fed evaluará el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios del petróleo y los costos globales, elementos que influirán en las decisiones futuras de la política monetaria de Estados Unidos.