Los precios del oro retrocedieron un 3,72%, cerrando en 4.606 dólares por onza la tarde del jueves, interrumpiendo una subida que duraba dos semanas. El movimiento ocurrió tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que indicó la proximidad del término de los principales objetivos estratégicos en la campaña militar contra Irán.
En el mercado interno de Tailandia, las barras de oro se cotizaron a 71.400 baht por baht-peso, con ajustes de precio registrados en 40 ocasiones a lo largo de la sesión. La oscilación local refleja la volatilidad global causada por el escenario de tensión en Oriente Medio, que impacta a los inversores asiáticos y la liquidez del mercado.
El oro acumuló una depreciación significativa del 11% en marzo, representando su peor rendimiento mensual desde 2008. Según analistas, el metal precioso tiene su soporte principal estimado en 4.400 dólares por onza y en el rango de 66.900 baht en el mercado tailandés, mientras que la resistencia está proyectada entre 4.660 dólares y 74.000 a 75.000 baht.
El costo del préstamo en Estados Unidos subió tras el discurso de Trump, con el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años aumentando, al igual que el índice del dólar. Estas variaciones influyeron en la caída del oro, ya que los activos en dólares suelen sufrir con la valorización de la moneda norteamericana.
Durante su intervención, el presidente Trump informó que los ataques estadounidenses contra Irán se intensificarían durante un período de dos a tres semanas. También destacó el avance significativo de las operaciones militares, sugiriendo que los principales objetivos de la campaña estaban casi alcanzados. Estas declaraciones tuvieron un impacto negativo en el valor del oro, reflejando la reducción de la demanda por activos considerados refugio seguro.
El SPDR Gold Trust, uno de los mayores fondos de inversión en oro del mundo, disminuyó sus participaciones ante el aumento de las incertidumbres geopolíticas. Además, instituciones como YLG Bullion & Futures y Globlex Research confirmaron que el metal está bajo presión vendedora en las bolsas internacionales.
El alza de los precios del petróleo agravó las preocupaciones por la inflación global, factor que ha influido directamente en la política monetaria de la Reserva Federal (Banco Central de Estados Unidos). A pesar de esto, los inversores esperan los próximos datos del informe de empleo no agrícola estadounidense para evaluar si habrá recortes en las tasas de interés, elemento que podría alterar la trayectoria del oro.
A pesar del movimiento reciente a la baja, analistas como Jaronvet Saksri proyectan que el soporte del oro se mantendrá por encima de 4.100 dólares por onza a lo largo de este año. De igual manera, la Pi Securities señala que el valor del metal aún se mantiene cómodo por encima del nivel de 4.500 dólares por onza, a pesar de la volatilidad reciente.
En síntesis, el precio del oro ha estado fuertemente influenciado tanto por las tensiones militares como por indicadores económicos de Estados Unidos. El próximo paso será la divulgación de los datos de empleo en el país, que podrá brindar a los inversores nuevas directrices sobre las decisiones de la Reserva Federal respecto a las tasas de interés.