El índice del Institute for Supply Management (ISM) ligado al sector de servicios de Estados Unidos registró una caída de 56,1 en febrero a 54 en marzo de 2026. A pesar de la disminución, la proyección para el crecimiento económico del país permanece positiva, con estimación de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) en 2,5% este año.
En relación con los componentes del índice, hubo aumento en los nuevos pedidos en marzo, que pasaron de 58,6 a 60,6, indicando una demanda robusta en el sector. Por otro lado, la actividad empresarial mostró desaceleración, con el índice retrocediendo de 59,9 a 53,9 en el mismo mes, lo que sugiere mayor cautela por parte de las empresas ante el escenario económico.
El componente empleo del ISM evidenció una caída significativa, cayendo de 51,8 a 45,2 en marzo, por debajo de la línea neutra de 50 que separa crecimiento de contracción. El promedio de los últimos seis meses también es preocupante, situándose en 49,3, lo que confirma una tendencia de reducción en la creación de vacantes. Desde enero de 2025, la generación mensual promedio de empleos no agrícolas ha sido de solo 20 mil puestos.
En contrapartida, el sector de servicios presentó creación neta de 135 mil empleos en marzo, que compone la mayor parte de los 178 mil nuevos empleos en total para el mes. Este aumento está asociado principalmente al retorno de trabajadores del sector salud, volviendo al trabajo después de una huelga. Esta dinámica contribuye al mantenimiento del crecimiento del empleo, aunque a un ritmo menos acelerado.
Otro indicador en alza fue el índice de precios pagados por el sector, que subió de 63,0 en febrero a 70,7 en marzo, manteniendo presiones inflacionarias en los sectores industrial y de servicios. Esta elevación en los costos refleja un aumento en los valores que las empresas pagan por materias primas y demás insumos, siendo señal de persistencia de la inflación en las cadenas productivas.
Los datos referentes al índice de precios al consumidor (CPI) sugieren un aumento del 2,4% en la inflación anual para 3,4% en marzo, principalmente debido al alza en los precios de la gasolina. Las expectativas inflacionarias de medio a largo plazo, calculadas por la University of Michigan (UoM), están actualmente en 3,2%. En caso de que este nivel supere el 3,5%, hay indicios de que el Federal Reserve (Fed, Banco Central de EE.UU.) adopte medidas más rigurosas para controlar la inflación.
El Fed reconoce que las acciones monetarias poseen eficacia limitada ante choques en la oferta, como la escalada de los precios del petróleo. Por lo tanto, la institución mantiene vigilancia continua sobre los índices de inflación y empleo, especialmente considerando el impacto de la guerra en Oriente Medio y otras inestabilidades globales. Esta postura cautelosa busca balancear la estabilidad económica con los riesgos externos.
La caída en el componente de empleo del ISM refuerza las preocupaciones sobre la posibilidad de recortes futuros en los puestos de trabajo. Sin embargo, los datos de marzo indican que la economía estadounidense sigue presentando resistencia, incluso con los desafíos asociados al conflicto internacional. El seguimiento de los indicadores ISM es fundamental para monitorear la trayectoria de la economía de EE.UU. y ajustar políticas según sea necesario.
En general, los números recientes señalan una desaceleración en la creación de empleos y aumento de la prudencia empresarial. Aun así, el crecimiento económico proyectado se mantiene positivo para 2026. La expectativa es que estos indicadores continúen siendo evaluados en las próximas semanas, ayudando en la definición de la estrategia del Fed ante las presiones inflacionarias y el mercado laboral.