El mercado calcula una probabilidad cercana al 25% de que la Reserva Federal (Fed) eleve la tasa de interés en 25 puntos básicos hasta diciembre de 2023. Por otro lado, el banco Barclays proyecta recortes de 25 puntos básicos para septiembre de 2026 y marzo de 2027, condicionados a la continuación de la desinflación.
De acuerdo con la institución financiera, la reducción futura de las tasas de interés no debe postergarse solo por el aumento de los precios del petróleo. De este modo, Barclays enfatiza que la inflación subyacente no ha mostrado una aceleración consistente en los últimos meses, lo que refuerza sus previsiones.
Además, las expectativas de inflación para los próximos 5 a 10 años siguen en declive en el mercado. El índice elaborado por la Universidad de Michigan, que mide esta expectativa, se mantuvo estable en 3,2%, indicando un escenario de inflación moderada a mediano plazo.
No hay, según Barclays, señales recientes del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) que sugieran una postura más agresiva, conocida como hawkish. Así, el riesgo más probable es que las tasas de interés permanezcan elevadas por un período prolongado, sin cambios significativos.
El banco también alerta sobre posibles consecuencias negativas en el mercado laboral provocadas por el aumento de los costos de energía. El aumento de los precios de las materias primas está relacionado principalmente con las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que han estado afectando la oferta global.
Por último, Barclays recomienda cautela para evitar interpretaciones erróneas sobre la respuesta de la Reserva Federal al escenario geopolítico actual. La institución destaca que la política monetaria no debe confundirse con reacciones puntuales a choques externos, manteniendo el enfoque en los factores estructurales de la inflación.