Mastercard completó la compra de BVNK por 1,8 mil millones de dólares, un valor más del doble de la evaluación de la empresa en la ronda Series B, que fue de 750 millones de dólares. Esta cifra representa la mayor inversión realizada en la adquisición de infraestructura para stablecoins hasta hoy, superando el récord anterior, que había sido establecido por la compra de Bridge por parte de Stripe, valorada en 1,1 mil millones de dólares.
BVNK ofrece una plataforma de liquidación mediante stablecoins que opera en más de 130 jurisdicciones globales, lo que la posiciona como una empresa estratégica para el futuro de los pagos internacionales. Por otro lado, los sistemas tradicionales de correspondent banking, usados para mover más de 190 billones de dólares anualmente, se caracterizan por altos costos, retrasos y falta de transparencia, factores que Mastercard pretende resolver con esta adquisición.
Además de la tecnología desarrollada, la compañía estadounidense desembolsó un premio del 140% por todo el valor regulatorio conseguido por BVNK. Esto se debe al extenso trabajo de la empresa para construir un marco de licenciamiento multijurisdiccional que llevó años de diálogo intenso con reguladores, garantizando conformidad y seguridad para sus operaciones que involucran criptomonedas estables.
Las remesas a países de ingresos bajos y medios suman alrededor de 685 mil millones de dólares al año, con tasas que varían entre el 6% y el 8%, un impuesto financiero considerable para los usuarios de estas regiones. Para ejemplificar, una transferencia de 500 dólares de Dubái a Filipinas puede sufrir cargos intermedios que llegan a 40 dólares, casi el 8% del valor total. Sin embargo, el uso de stablecoins puede reducir estos costos a niveles entre el 1% y el 2%, acercándose al costo real de la liquidación.
El plan de Mastercard incluye la integración de la infraestructura de BVNK a sus mercados emergentes y a su red de comerciantes, con la expectativa de que todos los principales sistemas de tarjeta estén alineados con soluciones de liquidación vía stablecoins en hasta 18 meses. Esta tendencia se explica no solo por el potencial de reducción de costos, sino también por la necesidad creciente de cumplir regulaciones internacionales de forma eficaz.
La principal diferencia de BVNK reside en su enfoque robusto hacia el cumplimiento legal y regulatorio, lo cual es esencial dada la rigidez con que gobiernos alrededor del mundo controlan el uso de stablecoins para evitar lavado de dinero y otras prácticas ilícitas. De esta forma, la infraestructura segura ayuda a frenar la actuación de sistemas paralelos no regulados, que operan en diversas regiones y representan riesgos para el sistema financiero global.
El movimiento de Mastercard también apunta al avance de la institucionalización de las stablecoins, especialmente en América del Norte, donde la regulación de estas monedas digitales está más consolidada. Stablecoins reguladas, como USDC, RLUSD y PYUSD, ganan cada vez más espacio en el mercado, con RLUSD superando la marca de 1 mil millones de dólares en valor de mercado, reforzando la confianza de inversores y usuarios.
El aumento en la supervisión regulatoria busca equilibrar la protección de la privacidad proporcionada por tecnologías como las pruebas de conocimiento cero (ZK-proofs) con la prevención contra delitos financieros. Este contexto demuestra que el futuro de la liquidación global depende de una combinación entre una sólida conformidad regulatoria y la rápida adopción de tecnologías modernas.
Finalmente, la adquisición de BVNK por parte de Mastercard deja claro que la compañía busca acelerar su presencia en el sector de pagos globales, enfocándose en integrar soluciones de stablecoins para mantener competitividad. La conclusión del proceso aún dependerá del análisis de órganos reguladores, que verificarán la operacionalización y la seguridad de las transacciones relacionadas a este nuevo modelo de infraestructura financiera.