Kevin Warsh envió a la Oficina de Ética del Gobierno de los Estados Unidos (OGE) un informe financiero detallado, que contiene 69 páginas, para avanzar en su nominación al Federal Reserve (Fed). El documento revela que su patrimonio supera los 100 millones de dólares, incluyendo inversiones significativas y compromisos financieros importantes.
Dos participaciones en fondos del Juggernaut Fund LP destacan en el documento, cada una evaluada en más de 50 millones de dólares. Además, Warsh recibió alrededor de 10,2 millones de dólares por la prestación de consultoría a una oficina vinculada al inversor Stanley Druckenmiller. Se comprometió a vender estos activos con cláusulas de confidencialidad para evitar conflictos de interés.
El informe también especifica la posesión de aproximadamente veinte participaciones en THSDFS LLC, evaluadas individualmente en hasta 5 millones de dólares. Warsh prometió que llevará a cabo la enajenación de estas inversiones, demostrando el esfuerzo por cumplir con las exigencias éticas del proceso de confirmación en el Fed.
Otros activos están aplicados en sectores de inteligencia artificial y criptomonedas, pero sin valores explicitados en el documento. En contrapartida, Warsh mantiene deudas relevantes, incluyendo una hipoteca de 5 millones de dólares contraída en 2015 con JP Morgan Chase, además de una línea de crédito rotativo de hasta 5 millones de dólares en PNC Bank, sujeta a una tasa de interés del 6% anual.
Warsh posee compromisos de capital cercanos a 2 millones de dólares en THSDFS LLC, que también serán desinvertidos según informado. Parte del patrimonio ligado a su esposa, Jane Lauder, aparece en el documento, con títulos municipales evaluados en más de 1 millón de dólares. Según la revista Forbes, Jane Lauder tiene un patrimonio personal estimado en 1,9 mil millones de dólares.
La entrega de la documentación ocurrió durante la madrugada y representa una etapa fundamental para que Warsh pueda sustituir a Jerome Powell en la presidencia del Federal Reserve. Sin embargo, el Comité Bancario del Senado aún no ha fijado fecha para las audiencias, que exigen un aviso previo mínimo de cinco días hábiles para la programación.
Por ahora, la expectativa recae sobre la posibilidad de realizar las audiencias ya en la semana siguiente a la entrega del informe. La analista Heather Jones, de la Oficina de Ética del Gobierno, revisó y aprobó el documento, confirmando la conformidad con las normas vigentes para candidatos a cargos regulatorios federales.