La tasa básica de interés en Estados Unidos permanece entre 3,5% y 3,75%, con la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, Federal Open Market Committee) programada para el 28 de abril de 2024. Según datos del Chicago Mercantile Exchange (CME) FedWatch, hay un 97% de probabilidad de que la tasa se mantenga en este nivel en la próxima decisión.
Además, un 2,6% de probabilidad indican un posible aumento de 25 puntos básicos. Esta expectativa está asociada al índice de inflación anual de marzo de 2024, que registró un 3,3%, presionado principalmente por el aumento en los precios del gas. De este modo, la inflación actual permanece por encima de la meta del 2% establecida por la Reserva Federal (Fed), reduciendo las probabilidades de recortes en la tasa de interés.
Por otro lado, el mercado laboral estadounidense ha mostrado estabilidad, con una tasa de desempleo del 4,3% en marzo y un aumento de 178 mil empleos en los sectores no agrícolas. Este escenario contribuye a mantener la visión de continuidad en la política de tasas, ya que la solidez del empleo ayuda a evitar desaceleraciones bruscas en la economía.
Sin embargo, las tensiones en Oriente Medio agravan el escenario económico global. Irán declaró haber instalado minas en la región del Estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, área responsable aproximadamente por 20 millones de barriles diarios, o cerca del 20% del suministro mundial de petróleo. Esta acción eleva los riesgos para el transporte marítimo y ha provocado un aumento en los precios del petróleo.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, reportó que Irán negó los términos propuestos en las recientes negociaciones de paz. La plataforma de apuestas Polymarket proyecta el 30 de junio de 2024 como el plazo más probable para un acuerdo formal entre las partes. Mientras tanto, la volatilidad en el mercado financiero sigue siendo elevada.
Consecuentemente, los discursos recientes de miembros del Fed y de otras instituciones monetarias internacionales no indicaron cambios claros sobre futuras decisiones en política monetaria. Los especialistas destacan que la oscilación en las expectativas de los inversores sobre las acciones del Fed contradice el objetivo de previsibilidad y estabilidad esperado de estas autoridades.
Además, el comportamiento inestable del mercado está relacionado directamente con el entorno político-económico vigente en Estados Unidos desde el inicio del gobierno Trump. Los analistas también señalan la dificultad de prever los impactos secundarios del conflicto entre EUA e Irán sobre la inflación y el empleo, factores cruciales para las decisiones del banco central.
La influencia de la crisis en la región del Golfo es significativa para la política monetaria estadounidense, principalmente por el efecto en los precios globales del petróleo. Cabe resaltar que la última reunión del FOMC ocurrió semanas antes del enfoque actual de la presidencia de Estados Unidos en la cuestión iraní, lo que demuestra cómo factores externos están entrando en el juego de las decisiones económicas.
Finalmente, la expectativa es que la próxima reunión del FOMC, el 28 de abril, confirme el mantenimiento de las tasas, considerando la combinación entre inflación elevada, mercado laboral estable y la inestabilidad externa causada por el conflicto en Oriente Medio. La conclusión del proceso aún depende del análisis de los datos económicos más recientes y de la evolución de las negociaciones entre EUA e Irán, que pueden influir en la política monetaria en los próximos meses.