El volumen de estímulos a la economía en 2026 está proyectado en R$ 742 mil millones, un aumento del 139 % en comparación con 2025. Esta suma equivale al 5,4 % del Producto Interno Bruto (PIB) brasileño, reflejando la intensificación de las políticas públicas para fomentar el crecimiento económico en este año.
El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) tendrá un papel central al ampliar la oferta de crédito, contribuyendo a la expansión de la liquidez en el mercado. Además, el crédito consignado en el sector privado debe crecer significativamente, lo que impulsará el consumo de las familias, especialmente entre los trabajadores con ingresos fijos.
Por otro lado, los gobiernos estatales y municipales contarán con mayor disponibilidad de recursos financieros para acciones de estímulo, resultado de medidas que aumentan la caja de estas administraciones. De esta forma, las políticas locales podrán ser más activas, complementando los esfuerzos federales para dinamizar la economía.
Se extenderá la exención del Impuesto sobre la Renta a personas con ingresos mensuales de hasta R$ 5.000, lo que amplía el número de beneficiarios y ayuda a aumentar el ingreso disponible de las familias. Este ajuste fiscal tiende a estimular el consumo y, en consecuencia, la circulación de moneda en el mercado interno.
El cálculo de los gastos previstos incluye únicamente los gastos no obligatorios, abarcando incentivos fiscales e instrumentos parafiscales adoptados por el gobierno. Estos recursos están destinados tanto a elevar el consumo de las familias como a estimular inversiones públicas, un escenario que debería reflejarse directamente en el desempeño del PIB a lo largo del año.
Contexto y desafíos fiscales y políticos
La relación entre la deuda pública y el Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil debería superar el 83 % a comienzos de 2027, según proyecciones del Banco Central. En 2024, esta proporción estaba en 79,2 %, indicando un aumento significativo del endeudamiento del país. Además, la tasa básica de interés, que actualmente está en 14,75 % anual, dificulta el impacto esperado de los paquetes de estímulos económicos implementados por el gobierno.
Los ingresos originados por los royalties del petróleo son señalados como un soporte importante para el cumplimiento de las metas fiscales en 2024. Sin embargo, el déficit fiscal permanece como un desafío, ya que ocurre siempre que los gastos públicos superan los ingresos recaudados, según definiciones oficiales. Esta situación compleja se agrava por el alto costo del financiamiento de la deuda debido a los elevados intereses.
Por otro lado, el entorno político contribuye a la incertidumbre en la formulación de políticas económicas. Una encuesta de Datafolha realizada el 7 de marzo reveló un empate técnico entre Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), y Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Este escenario cerrado ha generado temor entre los inversores sobre la posibilidad de aumento en los estímulos públicos.
Medidas de incentivo, como el apoyo a camioneros y la imposición de límites a los intereses de las tarjetas de crédito, están entre los riesgos señalados para el presupuesto en 2027. Históricamente, los gastos gubernamentales tienden a crecer en años electorales, muchas veces con el empleo de mecanismos que ocultan gastos, complicando aún más la gestión fiscal.
Según el Ministerio de Hacienda, el impulso fiscal fue negativo en 2025, pero se espera que se vuelva positivo en 2026. Sin embargo, Brasil se mantiene atractivo para los inversores extranjeros, especialmente en comparación con otros mercados emergentes como China y Turquía. A pesar de ello, la combinación de fragilidades en las cuentas públicas y la polarización política indican desafíos significativos para la conducción económica del país.
Así pues, el escenario actual demanda atención constante sobre la sostenibilidad fiscal y el equilibrio político. La conclusión del proceso aún depende de decisiones de las autoridades responsables que analizarán los impactos de las medidas económicas y de las disputas internas en las próximas semanas.