El 18 de junio de 2024, el Comité de Política Monetaria (Copom) promovió el primer recorte en la tasa Selic desde mayo, reduciendo la tasa básica de interés en 0,25 puntos porcentuales a 14,75% anual. Este cambio señala el inicio de un ajuste en la conducción de la política monetaria brasileña, divulgó el Banco Central (BC) en el comunicado oficial.
El documento destacó que la decisión forma parte de un ciclo de calibración de la estrategia monetaria, ajustándola gradualmente ante el escenario económico actual. Sin embargo, el Copom no indicó ningún forward guidance, es decir, no presentó orientaciones claras para los próximos pasos, dejando la expectativa de recortes futuros condicionada al análisis de los datos económicos venideros.
Especialistas del mercado evalúan que la política monetaria aún mantiene carácter restrictivo, apuntando a una descompresión gradual de los intereses a lo largo del tiempo. El exdirector del Banco Central, Reinaldo Le Grazie, manifestó la previsión de una reducción más expresiva, estimando que el Copom debe recortar la tasa en 0,5 puntos porcentuales en la próxima reunión.
Además, el comunicado oficial mencionó explícitamente el conflicto en la región de Oriente Medio, reconociendo los impactos geopolíticos que introducen elementos de incertidumbre en la economía global. Esta coyuntura es coherente con la postura cautelosa adoptada por el Comité durante su deliberación, restringiendo movimientos de mayor magnitud en este momento.
Contexto Económico y Reacciones al Recorte de la Selic
Desde el 28 de febrero de 2024, el conflicto en Oriente Medio ha ido aumentando la incertidumbre en los mercados globales, afectando directamente el escenario económico brasileño. El Comité de Política Monetaria (Copom) dedicó un trecho exclusivo en su comunicado oficial para destacar los impactos de esta crisis internacional en la coyuntura local, evidenciando la preocupación por los efectos inflacionarios y cambiarios.
El precio del petróleo, que pasó a ser un indicador monitoreado con mayor atención, puede influir en las decisiones futuras del Banco Central. La expectativa es que el valor de la commodity caiga a menos de US$ 80 por barril, lo que puede presionar para nuevos recortes en la tasa Selic a lo largo del año. Sin embargo, este movimiento depende de cómo los mercados reaccionarán a las variaciones en la geopolítica.
En general, el economista jefe de Nomos, Beto Saadia, proyecta que la Selic sufrirá nuevas reducciones hasta alcanzar 13,25% anual para fines de 2024. Esta previsión está basada en el análisis del comportamiento de la inflación y el contexto externo, incluyendo la influencia del conflicto y de los precios internacionales. Así pues, se espera una política monetaria ajustada conforme estos factores evolucionen.
Por otro lado, analistas han destacado que el tono adoptado por el Copom en su última reunión fue más cauteloso de lo esperado, presentando menor inclinación dovish. Según Luciano Sobral, economista jefe de Neo Investimentos, el comité optó por una postura menos agresiva ante la guerra, prefiriendo acompañar el escenario antes de acelerar los recortes.
Además, la política monetaria brasileña todavía es vista como restrictiva, especialmente debido al impacto de los precios de las commodities. Mientras tanto, los efectos de estos elementos sobre la inflación y la actividad económica siguen siendo monitoreados para determinar los próximos pasos del Banco Central. De esta forma, el ambiente permanece delicado y sujeto a ajustes conforme la coyuntura internacional y doméstica.